SAKURA alámbrico

Pues aunque parezca mentira, vuelvo a rescatar la criaturita de mis entretelas que es este blog (hasta a mi me suena antiguo el palabro). Y no es que haya estado parado en este (casi) año que ha pasado desde la última publicación. He hecho bastantes cosas pero, por lo que sea, no las he publicado. Bueno, por lo que sea, no. Básicamente ha sido por esa herramienta del diablo que es Instagram, que si bien es más inmediata, no es dada a explayarse escribiendo, cosa que a mi me apetece de vez en cuando como es el caso hoy.

Esta entrada de resurrección está dedicada a algo que sale de la mano de la Academia Mutante de Scratch Attack y de la mente del flamante director de la Academia que es ni más ni menos que el inefable Manuel Canteras . Se trata de un reto mensual durante este 2024 en los que participaré siempre que pueda, quiera, o la vida me deje.

El del pasado mes de enero planteaba hacer algo con una técnica, producto, material, etc. que uno no hubiese usado nunca antes. Bien, yo me decanté por algo de lo que siempre había abjurado y que había denostado a más no poder. Siempre había dicho que era algo farragoso, que no merecía la pena el esfuerzo para el resultado que se obtiene, que hay otras maneras mejores y más fáciles de hacerlo, etc, etc. Todo esto, obviamente, sin haberlo probado nunca. Lo que viene siendo ser un zoquete de tomo y lomo, vamos.

La cosa en cuestión es una técnica que permite hacer árboles a gusto del consumidor en cuanto a forma y tamaño, haciendo un «esqueleto» con alambre retorcido. Si alguien lee esto (cosa que dudo asaz bastante) y toca este tema de los dioramas/miniaturas/manualidades, sabrá de sobra que no es para nada una técnica revolucionaria y novedosa. Al contrario: es algo antediluviano a la par que básico para hacer árboles. Y, como no podía ser de otra manera, va de maravilla. Por algo se usa habitualmente desde los albores del modelismo. Lo dicho, soy un zoquete.

El resultado de haber probado el tema del alambre es este:

13b

13C

Obviamente, es mejorable. Pero para ser el primero está más que apañao. Lo cual quiere decir que me he visto obligado a tragarme los gratuitos vilipendios emitidos por esta, mi bocaza, y reconocer que es una técnica que funciona fetén.

Acompaño con algunas fotos del proceso para ilustrar y reforzar el hecho de que es fácil y ofrece muuuchas posibilidades a la hora de hacer eso que tanto me gusta y que son los arbolicos.

Por último, agradecer al ya mencionado Director de la Academia el haber propuesto este reto mediante el cual he podido redimirme un poco de mi innata zoquetería (no del todo, tampoco nos vengamos arriba), a The Terrain Tutor por su video tutorial para hacer árboles de alambre, y a Jason Burrows por su video tutorial para hacer un sakura (en el cual se pega un curro detallando la corteza que yo he obviado por perro y porque ya bastante concesión hice con el alambre y con el follaje rosa).

En unos pocos días espero publicar una nueva entrada con el reto de febrero, el cual ya está finiquitado y enviado para su revisión en el correspondiente directo de Scratch Attack en Twitch.

¡Salud y buen pulso!


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